Funcionó. España rompió la maldición de los cuartos (sí, con cierta dosis de suerte en los penaltis ante Italia), después aplastó a Rusia en lo que bien puede denominarse una oda al buen fútbol y no dio opción a Alemania en la inolvidable final del Prater de Viena. A la Selección parece perseguirle una maldición en el Mundial masculino de esta categoría, el único trofeo que falta en las vitrinas de la RFEF y que, generación tras generación, madrid shop camisetas se convierte en un imposible para la Sub-17. Además, según Opta, se convierte en el tercer jugador más joven en la historia en marcar para una selección europea, superado únicamente por Sam Johnston en 1882 con Irlanda del Norte (15 años y 160 días) y József Horváth en 1906 con Hungría (16 años y 12 días).




